lunes, 28 de abril de 2008

Primeros viajes

Los primeros viajes fueron en bicicleta, dentro del canasto y arriba de un almohadoncito. Al principio quedaba perdida… pasaba como “desapercibida”. Pero ahora…ahora que se vé… la gente la mira y le causa simpatía. Está tan acostumbrada, que “desde esas alturas” observa como desinteresadamente todo lo que ocurre a su alrededor.

En la actualidad… a la primera de ¡vamos!, sale rápido desde donde sea que esté, sacude su cola en manifestación de alegría y da saltitos para subirse a la bici…

¿Si se cayó algunas vez? Pues sí! Pero por atropellada. Quería bajarse rápido del canasto, no esperó, se lanzó al mejor estilo superman y aterrizó cual bolsa de papa.

Desde ese momento, espera a ser bajada.

De carácter la petisa!

Dicen que el perro es el mejor reflejo del dueño, ¿será tan así???…Bueno, pero que la petisa tiene su carácter… eso no cabe la menor duda!.

Todo objeto que nos pertenece los cuida como oro, tampoco quiere que nadie se me acerque: llámese persona o animal… ¿será porque no sabe diferenciar? :-).

No ha mordido a nadie pero por las dudas a todos les decimos que no la toquen porque “es media loca” (pobrecita!!! … pero es mejor prevenir que curar. O no)

Es mezquina también con su colchón, almohada, frazada, recipiente para comida, recipiente para agua, su sillón, “su” bici, “su” moto… porque es así, ha hecho suya los dos móviles. Es más… no los vayas a tocar!

Como duerme en un rincón del dormitorio, apuesto que debe odiar el despertador porque cada vez que suena, mira de reojo, se dirige con pocas ganas hacia “su” sillón del comedor, se sube de un salto, gira dos o tres veces y “se desinfla”… A este último punto me refiero a que se desploma con toda su humanidad. Pero el ritual no termina allí: se hace un ovillito, exala aire como si se tratase del último suspiro, su nariz queda sepultada entre su cola y desde allí comienza el operativo “vigilancia” (salvo que tenga muuucho sueño. Ahí sí, no hace caso a nadie ¡¡¡y ronca!!!!).-

EL SILLON EN CUESTION


viernes, 18 de abril de 2008

Cachorrita!

Cochinadas

Y sí…. Como todo cachorro ensuciaba por todos lados!!!!. Corria por aquí, corría por allá y en lo mejor… zas! Número uno o número dos (se entiende no?). Tenía sus diarios a dónde descargar sus glotonerías, pero no!… la candidata elegía el costadito de esos papeles. A correr con baldes y trapos de pisos y estar siempre atentos porque en cualquier momento se venía la próxima..

Poco a poco “le tomamos el tiempo a la cosa” y cuando veíamos que desaparecía… corríamos tras de ella y ni bien se acomodaba… la levantábamos y la colocábamos encima de unos papeles preparados para… la ocasión ;-)

… Ufff… costó un poco (a ella más) pero así se acostumbró…

Cuando le cortábamos trocitos de carne le hacíamos el mismo procedimiento, pero en este caso era sobre un trozo de tela… (Ahora es tan delicada que ni bien le das algo… corre a instalarse arriba de cualquier tela para saborearlo cómodamente).

Nunca tuve hijos, pero a partir de ese momento comprendí lo que es ser… madre (¿?)

Su nombre

De nombre...

El nombre fue una elección casi de pelea entre Sergio (mi novio) y yo. Pasaban los días y aún no tenía nombre... Entre las propuestas para nada sutiles de él y su “crítica” por mi elección de uno de persona, la petisa se llamó “Lina”. (Al fin y al cabo, la perrita es mía…)

¿Porqué Lina..?

Gualeguaychú fue también mi otra cuna de la niñez. Allí pasé los tres más maravillosos, únicos e irrepetibles años de mi vida. Cursé la Escuela Sagrado Corazón de Jesús donde tenía como compañera de grado una chica muy amigable, tierna, siempre alegre, querida por todos, petisita y su nombre es Lina.

Pues vaya uno a saber porqué surgen en la memoria ciertos detalles de la vida, pero en ese momento me acordé de ella…

sábado, 12 de abril de 2008

Su Historia

Su historia

Lina, junto a su mamá y otras seis crías, vivían su vida de cachorritos al costado de la calle… hacían un huequito en la arena y allí encontraban cobijo. Esta elección trajo la consecuencia que uno de sus hermanitos muriera atropellado por un auto.

En mi caso, no tenía perro propio, sólo “Pantera” una negrura de animal cuyo dueño es mi papá y que (estoy totalmente convencida) ella lo domesticó…

Un día de enero de 2001 apareció la que hoy es: “estrella de los motoencuentros” … menudita, era un pompón lleno de pulgas y con las pelucitas propias de los perritos bebés.

No lo podía creer… ¡cabía holgadamente en mi mano!

La bañé con agua tibia, le dí leche y se durmió en una caja de zapatos.

He aquí: Pantera:


lunes, 7 de abril de 2008

El por qué


Tener una mascota, sobre todo un perrito, es la mejor compañía que puede tener una persona.
Su fidelidad pero por sobre todas las cosas su sinceridad demostrada en los mínimos detalles, reflejan su cariño y amor incondicional.
Por eso, en honor a mi perrita Lina, he creado este blog, a modo de agradecimiento y para que ustedes que quizás más de uno la ha visto en alguna que otra concentración motera y conserva su foto, ahora pueda tener acceso a su historia, sus locuras, berrinches, achaques y travesuras...
Sonia (Su dueña??? No!!!. Su mamá)