Los primeros viajes fueron en bicicleta, dentro del canasto y arriba de un almohadoncito. Al principio quedaba perdida… pasaba como “desapercibida”. Pero ahora…ahora que se vé… la gente la mira y le causa simpatía. Está tan acostumbrada, que “desde esas alturas” observa como desinteresadamente todo lo que ocurre a su alrededor.
En la actualidad… a la primera de ¡vamos!, sale rápido desde donde sea que esté, sacude su cola en manifestación de alegría y da saltitos para subirse a la bici…
¿Si se cayó algunas vez? Pues sí! Pero por atropellada. Quería bajarse rápido del canasto, no esperó, se lanzó al mejor estilo superman y aterrizó cual bolsa de papa.
Desde ese momento, espera a ser bajada.
De carácter la petisa!
Dicen que el perro es el mejor reflejo del dueño, ¿será tan así???…Bueno, pero que la petisa tiene su carácter… eso no cabe la menor duda!.
Todo objeto que nos pertenece los cuida como oro, tampoco quiere que nadie se me acerque: llámese persona o animal… ¿será porque no sabe diferenciar? :-).
No ha mordido a nadie pero por las dudas a todos les decimos que no la toquen porque “es media loca” (pobrecita!!! … pero es mejor prevenir que curar. O no)
Es mezquina también con su colchón, almohada, frazada, recipiente para comida, recipiente para agua, su sillón, “su” bici, “su” moto… porque es así, ha hecho suya los dos móviles. Es más… no los vayas a tocar!
Como duerme en un rincón del dormitorio, apuesto que debe odiar el despertador porque cada vez que suena, mira de reojo, se dirige con pocas ganas hacia “su” sillón del comedor, se sube de un salto, gira dos o tres veces y “se desinfla”… A este último punto me refiero a que se desploma con toda su humanidad. Pero el ritual no termina allí: se hace un ovillito, exala aire como si se tratase del último suspiro, su nariz queda sepultada entre su cola y desde allí comienza el operativo “vigilancia” (salvo que tenga muuucho sueño. Ahí sí, no hace caso a nadie ¡¡¡y ronca!!!!).-EL SILLON EN CUESTION

No hay comentarios:
Publicar un comentario