A veces... se me resiente la peluda
Se ve que el paseo es uno de los entretenimientos que más le gusta y son muy frecuentes las salidas en bici, sobre todo los fines de semana. Pero cuando debe quedarse… se ofende
En épocas de vacaciones no podemos llevarla puesto que nuestros viajes son de 20 días (pero 20 días viajando en moto). De manera que el regreso se torna una dura lucha de re-conquista. Si bien al recibimiento lo hace igual como cuando queda por 1 ó 2 horas sola (lloriquea, hace un gritito de alegría, después ladra, corre de un lado para el otro, da saltos); pero en este caso, al tratarse de muuchos días de ausencia, concluye su “ceremonia” mirándonos indiferente desde el sillón.-
Traviesa y caprichosa
Cuando era cachorrita era insoportablemente “eléctrica”: Ruido que escuchaba salía ladrando hacia cualquier lado. La llamabas, la retabas, ella sólo te miraba y luego corría… pero para el sentido contrario. Esas actitudes le dieron como castigo varios tirones de oreja. Si bien mi barrio es tranquilo, no quitaba la idea que pudiera pasar en ese momento algún coche.
Ahora es muy obediente, aunque algunas a veces le vuelven esos “enganches infantiles” pero lo único que ocasiona es tan sólo risa porque aparece corriendo agachadita, la cola entre las patas y se va derecho a su sillón.

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